TEXTO ELABORADO POR: CAROLINA MUÑOZ
Es importante mencionar que me encanta leer en voz alta, me gusta leer e ir narrando las historias, me encanta leer literatura urbana y sobre todo leer esos episodios en donde siento que los personajes se transforman y también me encanta leerle a mi hija lecturas como las de “NACHO CHICHONES”, pues está es una historia infantil con unas imágenes maravillosas que permiten introducirse en un mundo lleno de magia, de color, de sueños y de traspasar las barreras que se presentan en la vida de un niño. La historia de Nacho Chichones resulta ser divertida desde el comienzo en donde todas sus caídas se vuelven toda una historia, posteriormente con su sombrero de bombero que le dio su padre resulta ser una solución para no pegarse en la cabeza, pero no para sus piernas; por eso resulta trepándose en una nube, en donde se encontró con un gato quien le enseño a caer de pie y Nacho le enseño a no tener miedo y enfrentar los temores, lo cual los hizo fuertes y fue una excusa para que emprendieran una buena amistad y fuesen valientes; así brindando una linda enseñanza a los niños.
Por ende esta historia de Gonzalo Moure Trenor, es un cuento que permite el disfrute de la literatura, por ello retomo lo dicho por Chambers, los cuentos en voz alta dan “una sensibilidad hacia la narración, eso que todos necesitamos para ser lectores autosuficientes, capaces de asumir el papel que juega el lector a la hora de darle sentido a la literatura”, y eso fue lo que quería transmitir en la lectura que realice. Para ello en primer lugar leí y releí la historia, ensaye las voces de los personajes que intervenían y a partir de mi lectura quise como dice Plegerin: desenterrar la vivencia compartida, así permitiendo que los demás sintieran que a partir de los tropiezos de Nacho se podía imaginar, lo cual pensé en que el oyente pudiese llenar esos espacios en blanco que son significativos dentro de la historia, pues allí el lector pasa a ser activo, como lo refiere Chambers, en su texto narración de cuentos.
Tan bello Nacho, que las escuelas se llenen de muchos Nachos para que alejen esos temores que muchas veces bloquean a los estudiantes, ah pero no solo en las escuelas; en toda parte necesitamos de Nacho para que nos ayude a enfrentar la vida con sus altibajos y que nada nos perturbe, fantástico
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